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Preguntas a los candidatos presidenciales
Buenos Aires, 17 de Marzo de 2003
Señores Candidatos a Presidente de la Nación,
De nuestra mayor consideración:
Conscientes de que, desde su Independencia en 1816, la Argentina
jamás atravesó una crisis tan cargada de amenazas y riesgos como
la actual, jóvenes universitarios, aglutinados en Reconquista
y Defensa de los ideales que nunca mueren, dirigen esta carta
abierta a los candidatos presidenciales.
Al hacer esa afirmación, no nos referimos tan sólo a la gravísima
situación económica y financiera del país. En verdad, tomamos
sobre todo en consideración la raíz ideológica de una crisis mucho
más profunda - con repercusiones de carácter religioso y moral,
político y socio-económico- que desde hace décadas está socavando
a la Argentina y hoy ha llegado a su paroxismo.
En esta dramática coyuntura y en víspera de las elecciones presidenciales
del próximo 27 de Abril, la mayoría del electorado está dominada
por la angustia y la perplejidad. Se comprende. Los candidatos
no se han caracterizado por la claridad de sus propuestas en puntos
de capital importancia para el futuro del país.
Por el contrario, ha primado la ambigüedad y la indefinición,
cuando no la confusión, la contradicción o la incongruencia. Subsisten
dudas inquietantes con relación al proyecto de país que proponen
y aspiran a implantar.
Esas dudas deben ser elucidadas urgentemente. Y nada más coherente
que sean los mismos candidatos a la Presidencia quienes lo hagan.
En efecto, en la lógica del régimen democrático imperante, el
candidato es un mero representante o procurador del elector que
lo elige para ejecutar su voluntad y ejercer el Poder de acuerdo
con determinado programa dado a conocer con anterioridad.
En consecuencia, la autenticidad del régimen democrático, como
hoy es concebido, reposa por entero sobre el carácter genuino
de tal representación. En otras palabras, si se sustenta que la
democracia es el gobierno del pueblo, sólo será auténtica si quienes
asumen el Poder Público fueran elegidos y actuaran en orden a
alcanzar las metas deseadas por el pueblo. De lo contrario, el
régimen democrático, que tanto se pregona en nuestros días, no
será sino una vana apariencia o quizás un fraude.
La elucidación que ahora solicitamos, por otra parte, es imperiosa
si consideramos el gravísimo peligro de que, en la confusión reinante,
pueda resultar elegido un candidato que, en sentido opuesto a
las más hondas y auténticas aspiraciones de los argentinos, promueva
políticas y directrices gravemente atentatorias contra dos instituciones
fundamentales, ya profundamente heridas y debilitadas: la familia
y la propiedad privada, asestando un golpe mortal a la Civilización
Cristiana en nuestra Patria.
Elucidar las dudas, además, constituye una exigencia para los
católicos -o sea, la inmensa mayoría del electorado- que tienen
la obligación de conocer el pensamiento de los candidatos para
no dar su voto a fuerzas y movimientos políticos que expresen
posiciones contrarias a la doctrina moral y social de la Iglesia.
Es lo que recientemente ha recordado el Prefecto de la Sagrada
Congregación para la Doctrina de la Fe, Cardenal Joseph Ratzinger,
en la Nota Doctrinal sobre algunas cuestiones relativas al
compromiso y la conducta de los católicos en la vida política.
Ajenos a las cuestiones político-partidarias, los jóvenes aglutinados
en Reconquista y Defensa se dirigen a los candidatos
a la Presidencia de la Nación para exponerles -condensadas en
diez preguntas- las dudas y las aprensiones de incontables compatriotas.
Esperamos, pues, que sean respondidas con la claridad y la objetividad
que los electores merecen y la gravedad que la coyuntura actual
impone.
1. El aborto
El aborto hiere gravemente la Ley Natural y los principios cristianos
de nuestro pueblo. De acuerdo con la doctrina católica, atentar
contra una persona ya concebida, si bien que no nacida, constituye
una grave violación de orden moral. Jamás se puede legitimar la
muerte de un inocente y cabe al Estado el gravísimo deber de asegurar
el pleno derecho de la vida humana, desde la concepción hasta
la muerte.
¿Está usted a favor o en contra de la despenalización del aborto,
en cualquier circunstancia?¿Procurará ampliar aún más los casos
en los que el homicidio pre-natal no es castigado por la actual
legislación? O, por el contrario, ¿trabajará en defensa de la
vida humana desde la concepción hasta la muerte y propiciará que
la legislación prohíba, en todos, los casos el aborto provocado?
2. La sagrada institución de la familia
El denominado "Programa Nacional de Salud Sexual y Procreación
Responsable" determina una gravísima intromisión del Estado en
el ámbito sagrado de la familia, atribuyéndole a aquel una nueva
función "misionera": la de propagar una ideología antinatalista
y antifamiliar. Constituye un atentado contra la Patria Potestad
pues otorga a los menores de edad la facultad de decidir, sin
autorización ni conocimiento de los padres, todo lo relativo a
su "salud sexual", inclusive la adopción de métodos de anticoncepción,
sin excluir los de carácter abortivo.
De acceder a la Presidencia de la Nación, ¿Incentivará usted
la aplicación de políticas y la aprobación de leyes que, como
la mencionada, se orienten a promover la intervención del Estado
en la vida familiar, implementar políticas de control de la natalidad,
sin excluir el aborto, tales como la esterilización de mujeres
y la distribución masiva de preservativos, utilizando para ello
la red estatal de salud y educación? ¿O, por el contrario, está
usted dispuesto a promover, en el ámbito legislativo, la supresión
de tales normativas, legales aunque antinaturales, y a incentivar
la adopción de medidas tendientes a fortalecer la institución
de la familia, basada en principios inherentes a la naturaleza
humana creada por Dios?
3. Los contenidos televisivos
Los canales de televisión inundan los hogares argentinos con
programas de bajísimo nivel moral y cultural, que atenta contra
los valores fundamentales de la familia, en perjuicio de la educación
de los hijos. Todo ello a la vista y paciencia de las autoridades
del Comité Federal de Radiodifusión (COMFER), organismo oficial
que cuenta con todas las herramientas legales para hacer cesar
esa situación. En sentido opuesto, el COMFER insiste en "consensuar"
políticas de autocontrol con los canales de televisión, lo cual
se ha revelado completamente ineficaz para detener la escalada
de la inmoralidad y la vulgaridad, incluso dentro del horario
de protección al menor.
¿Está usted dispuesto a ejercer la autoridad y a aplicar la
ley para sancionar eficazmente a los programas que destruyen en
la mentalidad nacional pilares como la fidelidad conyugal, la
concordia entre padres e hijos, el respeto a la fe religiosa que
el Estado argentino sustenta por obligación constitucional y a
los mismos símbolos patrios? ¿Cuáles serían las medidas que implementaría
para proteger a los niños contra "toda información y material
perjudicial para su bienestar" difundidos por los medios de comunicación
televisivos (Cfr. Tratado Internacional con jerarquía constitucional,
Convención sobre los Derechos del Niño, arts. 3; art.17, inc.
e)?
4. Tolerancia con relación a las drogas
Las drogas constituyen una verdadera llaga social, con consecuencias
nefastas y a veces indelebles para la salud de sus consumidores.
La diseminación del consumo de drogas lleva a organismos públicos
y privados a destinar grandes sumas en programas de recuperación
de toxico-dependientes. Pese a ello, la droga está en el origen
de un elevado porcentaje de los crímenes que ocurren en nuestro
país.
La proliferación de las drogas lleva, además, a muchos padres
de familia a ver con aprensión el futuro de sus hijos, los cuales
están expuestos a transformarse en rehenes de la dependencia.
No obstante, se hacen oír influyentes opiniones a favor de la
despenalización del consumo drogas.
¿Promoverá usted la despenalización del porte y del consumo
de drogas? ¿Está usted de acuerdo con la distribución gratuita
de jeringas descartables a los drogodependientes?
5. "Matrimonio" entre personas del mismo sexo
Es con enorme aprensión y repulsa que innumerables compatriotas
asisten a los intentos de consagrar en nuestra legislación comportamientos
que se oponen frontalmente a su conciencia cristiana, por ser
contrarios a la Ley Natural y a la Ley Divina.
Es lo que ocurre con el "matrimonio" -"unión civil"- entre personas
del mismo sexo. Conforme al Magisterio tradicional de la Iglesia,
S. S. Juan Pablo II ha afirmado reiteradas veces que no es moralmente
admisible la aprobación jurídica de tales prácticas.
¿Es usted favorable a que "parejas" del mismo sexo gocen de
los mismos derechos y beneficios que el varón y la mujer unidos
en matrimonio? ¿Apoyará la aprobación de normas legales que legitimen
el "matrimonio" homosexual, a sabiendas de que, actuando así,
estará agrediendo la conciencia cristiana de la gran mayoría de
nuestra población?
6. Inseguridad
En los últimos años, la Argentina ha asistido, atónita, a una
espiral de delincuencia, vandalismo, crimen organizado, narcotráfico
y corrupción, con índices jamás vistos de secuestros, robos a
mano armada y asesinatos. Simultáneamente, se promueve una sistemática
campaña para desprestigiar y paralizar a las fuerzas de seguridad.
Tal ofensiva contribuye inequívocamente a la desestabilización
de las instituciones, al punto que muchos la consideran un accionar
concertado de raíz ideológica.
¿Procederá usted durante su gobierno al desmantelamiento de
los grupos del crimen organizado? ¿Cómo reprimirá usted la delincuencia
para devolver a la población el orden, la seguridad y la paz?
7. El movimiento "piquetero"
La actuación del denominado movimiento "piquetero" obstaculiza
y con frecuencia impide, en abierto desafío a la Constitución
y a las leyes que reglamentan su ejercicio, la libre circulación
por el territorio nacional, promoviendo cortes de rutas, avenidas
y calles, ocupando edificios públicos, amenazando y extorsionando
a funcionarios de gobierno, comerciantes, hombres de empresa,
y erigiéndose como un poder paralelo al Estado.
Los "piqueteros" cuentan con subsidios, transporte gratuito y
sorprendente apoyo mediático y gubernamental, recurren a métodos
violentos y siembran a su paso la intranquilidad y el caos. Cabe
destacar que tal accionar jamás logró atraer la simpatía de los
auténticos trabajadores y desempleados.
¿Figura como meta prioritaria de su futuro gobierno la de garantizar
la paz, el orden y la libre circulación de personas y bienes en
todo el territorio nacional? O, de asumir usted la presidencia,
¿continuará la actual política de pasividad y "consenso", cuando
no de connivencia, con el movimiento "piquetero" y dejará librada
la población al arbitrio de minorías activistas que se adueñan
de calles y rutas del país, perpetrando continuos agravios de
orden moral y material?
8. El derecho de propiedad privada
El derecho de propiedad privada es anterior al Estado, ya que
deriva de la propia naturaleza de las cosas, por lo tanto del
mismo Dios, Autor de la naturaleza. Dos de los Diez Mandamientos
lo garantizan: "No robar" y "No codiciar los bienes ajenos". Precisamente,
esa institución fundamental de nuestro ordenamiento jurídico sufrió
un golpe mortal a partir del momento en que el uso arbitrario
del poder estatal suplantó al Estado de derecho, en consecuencia
de lo cual los gobiernos de turno dispusieron de los depósitos
bancarios, propiciaron la abrupta pérdida de valor de los bienes
inmuebles, disminuyeron radicalmente el poder adquisitivo de los
salarios, acentuaron la vorágine fiscal con el aumento abusivo
de los impuestos y hasta omitiéndose en su deber de impedir las
invasiones de tierras y las usurpaciones de predios particulares.
En el caso de que usted triunfe en las elecciones, ¿continuará
llevando adelante tal ofensiva demagógica contra la propiedad
privada, de cuño indudablemente socialista, promoviendo nuevas
medidas para restringir aún más el libre y pleno ejercicio del
derecho de propiedad privada en los distintos órdenes de la vida
social y económica del país?
9. Estatismo o libre iniciativa
Al amparo de la confusa crisis reinante, han tomado nuevo vigor
las propuestas de índole socialista tendientes a fortalecer la
presencia omnipotente del Estado en todos los ámbitos de la vida
nacional, a propiciar el retorno del monopolio estatal en las
más importantes áreas de nuestra actividad económica y el crecimiento
del dirigismo burocrático, entrometiéndose inclusive en la sagrada
institución de la familia.
¿De acceder usted a la presidencia de la Nación, su gobierno
adoptará la doctrina socialista que atribuye al Estado el derecho
de intervenir a su gusto -a veces en forma totalitaria- en la
vida social y económica del país, y utilizará los recursos financieros
y las medidas económicas como instrumentos de persuasión y de
poder sobre los individuos? ¿O, por el contrario, respetará la
libre iniciativa que consiste, esencialmente, en garantizar el
derecho que cada hombre tiene, como ser racional y libre, de utilizar
los recursos de su inteligencia, su voluntad y su sensibilidad
en favor de sí mismo y de su familia?
10. Aproximación con Cuba
Cuba permanece, en nuestro continente, como un peligroso enclave
comunista. En la Isla-Cárcel de las Antillas se perpetúan las
brutalidades, las crueldades y los crímenes del comunismo estalinista,
tan vergonzosamente fracasado en el Este Europeo. El régimen castrista
continúa irradiando sus maléficos efluvios en las tres Américas
y de un modo muy notorio en la Venezuela de Chávez. Llama la atención
que líderes políticos, personalidades universitarias y figuras
del espectáculo canten loas a la democracia y al mismo tiempo
exalten al modelo cubano y tejan rasgados elogios del dictador
Fidel Castro.
¿Considera usted al régimen cubano un modelo para la Argentina?
Una vez elegido, ¿mantendrá lazos de proximidad y colaboración
con La Habana? O, por el contrario, ¿se compromete a denunciar
las violaciones de la libertad y las persecuciones de índole política
y religiosa llevadas a cabo por el régimen comuno-castrista, ampliamente
constatadas por numerosos organismos internacionales? ¿Empeñará
la acción diplomática del gobierno argentino para que el pueblo
cubano, después de cuatro décadas de esclavitud, pueda recuperar
su libertad y elegir a sus autoridades?
Cabe finalmente una palabra de aprensión, advertencia y esperanza.
Si los candidatos insistieran en mantener silencio sobre temas
como los mencionados, de innegable trascendencia, el divorcio
entre el País legal y el País real, ya tan manifiesto, será inevitable.
Se terminará por consolidar una de esas situaciones históricas
dramáticas en las cuales la masa de la Nación sale de dentro del
Estado, y el Estado vive (si es que para él esto es vivir) vacío
de contenido auténticamente nacional.
En otros términos, si los candidatos continúan escamoteando al
electorado su verdadero proyecto de país y pretenden llegar al
poder para imponer leyes y estructuras que no estén en sincronía
profunda y vital con los ideales, los anhelos y los modos de ser
auténticos de la Nación, todo caminará en ésta hacia lo imprevisto.
Incluso hacia la violencia y el caos, en circunstancias inopinadas
y catastróficas, siempre posibles en una situación de desacuerdo,
pasión y confusión como la actual.
¿Hacia dónde irá la Argentina? ¿Hacia lo imprevisible? ¿Hacia
la improvisación, la aventura y el caos? ¿Hacia soluciones sabias
y orgánicas que sus dirigentes no supieron encontrar?
Los jóvenes aglutinados en Reconquista y Defensa de los ideales
que nunca mueren, y con nosotros la casi totalidad de los argentinos
lúcidos, no se resignan a que nuestra Patria se arrastre, cada
vez más exangüe, hasta expirar en este umbral del siglo XXI. Queremos
para nuestro país la producción, la abundancia generalizada, el
progreso, la prosperidad para todos y para todas las clases sociales,
una paz sólida y durable, porque establecida en nuestra luminosa
tradición cristiana. En suma, la paz de Cristo en el Reino de
Cristo.
Hay quienes, juzgando el panorama actual tan desalentador, sonreirán
escépticos ante la proclamación de nuestro ideal. Sin duda, como
afirmara el pensador católico Plinio Corrêa de Oliveira, el horizonte
es "desalentador para todos los hombres que no tienen Fe"; pero,
por el contrario, para quienes la tienen, "desde el fondo del
horizonte suciamente confuso de nuestros días, se hace oír una
voz capaz de despertar la más alentadora confianza", la de Nuestra
Señora de Fátima que en 1917 prometió: Por fin, mi Inmaculado
Corazón triunfará (cfr. "Nobleza y Élites tradicionales análogas
en las alocuciones de Pío XII a la Nobleza y al Patriciado Romano").
Nuestro ánimo de jóvenes tiene, provistas por la Fé, razones
para esperar. Esperar, sí, en la ayuda de la Providencia para
todo trabajo ejecutado con clarividencia, rigor y método a fin
de alejar las amenazas que hoy se ciernen sobre nuestra querida
Patria.
A ello exhortamos a todos nuestros compatriotas y, en particular,
a los jóvenes que comparten nuestras aprensiones, esperanzas e
ideales, persuadidos de la decisiva y maternal intercesión de
Nuestra Señora de Luján, Reina y Patrona de la Argentina.
Mientras aguardamos su respuesta, rogamos a Dios que lo ilumine
y hacemos propicia la oportunidad para saludarlo con nuestra consideración
más distinguida,
Reconquista y Defensa
de los ideales que nunca mueren

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