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¡Fidel Castro, Profesor Honoris Causa de la U.B.A!

En el mes de diciembre del año 2000, Reconquista y Defensa publicó una declaración de enérgico repudio a la propuesta de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA de otorgar a Fidel Castro el titulo de Profesor Honoris Causa.

Tal iniciativa no prosperó y hasta el momento cayó en el olvido, pese a la previsión del Decano de Ciencias Sociales Fortunato Mallimaci ("no habra obstaculos para la aprobacion en el Consejo Superior", "La Nación", 30/11/2000.


La Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires acaba de aprobar por "unanimidad" la propuesta de ¡otorgar a Fidel Castro el titulo de profesor honoris causa!

Fortunato Mallimaci, decano de Ciencias Sociales, justificó la iniciativa por considerar al "presidente Fidel Castro" el "protagonista de uno de los hechos más relevantes de la historia latinoamericana del siglo XX", es decir, "la revolución socialista que lo llevó a la presidencia de Cuba, que ocupa desde 1959", ininterrumpidamente desde hace 41 años.

Entre las razones que harían a Fidel Castro acreedor a tal distinción, Mallimaci aludió a su lucha "en defensa de la educación, la salud y la independencia de los pueblos".

Agregó que, actuando de esa forma, la Facultad de Ciencias Sociales demuestra su carácter "pluralista" y obedece al "mandato" de "desarrollar el pensamiento crítico y apoyar a los hombres que transforman las sociedades."

Según Mallimaci, "no habrá obstáculos para la aprobación" en el Consejo Superior de la Universidad, pues, afirma, "vivimos en un momento en que es necesario tener visiones amplias y un espíritu pluralista". "La Nación", 30-11-2000.

Tan singular propuesta sugiere que la Facultad de Ciencias Sociales pretende ignorar que el régimen comunista - la "vergüenza de nuestro tiempo" como lo calificó el Cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe(1) - hundió a Cuba en una desgracia y miseria sin nombre, pese a lo cual Fidel Castro no titubeó en difundir esa doctrina e intentar imponer ese sistema en toda América, inclusive en nuestro país, a lo largo de varias décadas.

Más aún, dicha Facultad parece reconocer en Fidel Castro a un verdadero "maestro", cuyos "méritos" lo hacen acreedor a un título, no adquirido como alumno, que lo habilitaría del punto de vista intelectual y moral para difundir, en el ámbito específico de la currícula universitaria, doctrinas y experiencias sobre un sistema calificado por intelectuales de la misma izquierda como "fundamentalmente criminal"(2)

Nos preguntamos, entonces, cuáles son los enriquecimientos que, en las distintas ramas de las Ciencias Sociales, podrá aportar el llamado "chacal del Caribe", cuya revolución marxista despierta un entusiasmo desbordante e incondicional en el decano Mallimaci...

¿Será que Fidel Castro está habilitado para orientar el "Proyecto de Derecho Humanos" con la experiencia adquirida en sus 41 años de dictadura, durante la cual medio millón de hombres, mujeres y niños han pasado por las cárceles y campos de concentración comunistas? ¿O instruirá a los alumnos sobre la represión religiosa imperante en Cuba, inclusive contra niños, al punto de bloquear sistemáticamente toda iniciativa social de la Iglesia y ejercer un mayor control incluso después de la visita de Juan Pablo II en enero de 1998?

¿No tendrá una amplia práctica, a ser aprovechada en el "Grupo de Estudios de Migración", con el 1.000.000 de cubanos que se exiliaron de la Isla-Cárcel y de las decenas de miles que murieron ahogados en el Estrecho de Florida intentando una huida desesperada?

¿El decano Mallimaci le dará a Fidel Castro una cátedra en "Relaciones de Trabajo" para que explique su modelo de negociación colectiva... impuesta por la Ley de Inversiones Extranjeras, en virtud de la cual el Estado fija el monto de los salarios en dólares y entrega sólo una suma irrisoria en pesos cubanos a los trabajadores locales empleados por las empresas extranjeras?

¿Acaso se requerirá del futuro "profesor honoris causa" que despliegue su interminable verborragia ante los alumnos de "Ciencias Políticas", a quienes transmitirá sus amplios conocimientos en "Relaciones Internacionales", acreditado como está por la nefasta memoria de la Tri-Continental de La Habana y de la Organización Latinoamericana de Solidaridad (OLAS), así como por los cursos de guerrilla - mechados con folclóricos cortes de caña - dictados a los activistas y subversivos que ensangrentaros y continúan ensangrentado a América Latina, Colombia por ejemplo, y al continente africano?

¿La facultad de Ciencias Sociales no le estará reservando a Fidel Castro un papel relevante en la asignatura "Estado, Administración y Políticas Públicas", a fin de que instruya a nuestros estudiantes sobre su rol de carcelero de la población, el cual ejerce a través de mecanismos de control absoluto de los ciudadanos por medio de un rígido esquema policialesco, con el meticuloso y omnipresente apoyo de los Guardianes de la Revolución?

¿Será que la Facultad de Ciencias Sociales habrá pensado que Fidel Castro puede ser aprovechado en las Áreas de "Conflicto y Cambio Social", o de "Estructura Social y Población" para que describa cómo dividió a la población de la Isla-Cárcel entre los favorecidos del Partido Comunista - la Nomenklatura - y los oprimidos, los perseguidos, los encarcelados por motivos políticos y religiosos, entre los cuales los 17.000 fusilados desde el comienzo de la sangrienta revolución?

¿Preferirá que el dictador Castro desarrolle en la Argentina sus amplios conocimientos de "Teoría y Derecho Constitucional", en particular respecto a los arbitrarios y vagos conceptos contemplados en el Código Penal de Cuba - como "normas de convivencia socialista", "moral socialista", entre otros - los cuales fueron calificados como "incomprensibles" con el ordenamiento internacional por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA?

¿Acaso pretenderá, en el ámbito de la "Sociología", que Fidel Castro deslumbre a los estudiantes enseñándoles cómo privó tiránicamente a los cubanos de derechos básicos como el de la propiedad individual; o, en la esfera de la Comunicación, cómo transformó a la prensa oral, escrita y televisada en instrumento de imposición ideológica, o cómo transformó el sistema educativo para ponerlo al servicio de un régimen totalitario y apoderarse de las mentes de niños y jóvenes sin que los padres pudieran oponerse?

¿O en el Área de "Población, Salud y Sociedad", que diserte sobre cómo el régimen castrista modifica y manipula sin escrúpulos los datos estadísticos para favorecer sus campañas propagandísticas locales e internacionales, que comente el rotundo fracaso de la tan mentada vacuna contra la meningitis, así como los "logros" alcanzados por Cuba al mantener a las farmacias con sus estantes prácticamente vacíos y al ser el país con los más altos índices de suicidios y de abortos del Hemisferio?

¿O Fidel Castro será un eficaz asesor en las investigaciones del Área de "Estudios Rurales" para que explique desde el fracaso total de la "reforma agraria" socialista y confiscatoria, hasta la propia ruina biológica - por negligencia, incompetencia y decadencia científica - inclusive de los productos tradicionales cubanos como el azúcar y el tabaco, o el sistema de "frentes" o "granjas" donde los condenados a penas leves son sometidos a trabajos forzados, bajo la estrecha vigilancia de guardias armados con orden de disparar contra cualquier persona que intente escapar?(3)

Estas preguntas adquieren una relevancia particular si se considera la actitud adoptada por Fidel Castro en la Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado realizada en Panamá el 18 de Noviembre ppdo.

En efecto, de acuerdo al diario "Granma" de La Habana, el dictador socialcomunista se responsabilizó por el entrenamiento y apoyo a los movimientos revolucionarios en las Américas y África a través de los cuales pretendió implantar el mismo régimen de sangre y terror que lo mantiene a él desde hace 41 años... en la "presidencia" de Cuba. "Granma", 20-11-2000.

"Y no nos arrepentimos", concluyó de manera afrentosa su discurso ante el asombroso silencio de la totalidad de los Jefes de Estado presentes, con excepción del Presidente de El Salvador, Lic. Francisco Flores quien increpó duramente a Fidel Castro por haber "entrenado a tanta gente para matar salvadoreños" en la guerra civil desatada por la guerrilla marxista. "Salvadoreños Pro Civilización Cristiana", 23-11-2000

En consecuencia de todo lo anterior, y a menos que la lógica haya desertado totalmente de los acontecimientos humanos (deserción trágica que la Historia ha registrado, más de una vez, en las épocas de completa decadencia), los decanos, profesores, graduados y alumnos de la Universidad de Buenos Aires deberían manifestar su más enérgico repudio al otorgamiento del título de profesor honoris causa a Fidel Castro.

De no ser así, la Universidad de Buenos Aires estaría prestigiando la difusión de doctrinas y experiencias que producirán en nuestro país frutos de miseria y de desgracia iguales a los de la desdichada Cuba.(4)


NOTAS

1) Cfr. Vittorio Messori a colloquio con el cardinale Joseph Ratzinger, raporto sulla Fede, edizioni Paoline, 1985, p. 201.
2) "El libro negro del comunismo, Crímenes, Terror y Represión", Stephane Courtois y otros, Ed. Planeta y Espasa, Barcelona - Madrid, 1998, pág. 41.
3) Obras consultadas: "Los llamados ´logros´, Manuel Sánchez Herrero y Arnaldo Ramos Lauzurique, La Habana 1998, Webmaster: Alexandra Library Incorporated; "El libro negro del comunismo, Crímenes, Terror y Represión", Stephane Courtois y otros, Ed. Planeta y Espasa, Barcelona-Madrid, 1998; Servicio documental "Cubanos Desterrados" www.cubdest.org
4) Cfr. Plinio Corrêa de Oliveira, "Comunismo y anticomunismo en el umbras del al última década de este milenio", Folha de Sao Paulo", 14-02-1990.

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