Ante las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires de mayo de
2000, el Centro Cultural Reconquista advirtió a la opinión
pública con relacion a los proyectos de ley antinatalistas
y antifamiliares que ciertos diputados, particularmente de la
Alianza y de partidos de Izquierda habían propuesto en
la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires y serían tratados,
punto de partida para promoverlas a nivel nacional.
Una grave amenaza asecha a la familia Argentina
Absorbidos por los crecientes problemas de la vida cotidiana,
los argentinos no hemos tomado aún conciencia del demoledor ataque
desatado contra la institución de la familla que se está llevando
a cabo desde el Congreso Nacional y la Legislatura de la Ciudad
de Buenos Aires.
Bajo la ambigua denominación de "Salud Reproductiva" y "Procreación
Responsable", en ambos recintos ya han sido presentados más de
15 proyectos que, de distintos modos, abren el camino al aborto,
a programas de una "educación sexual" orientada contra la Ley
Natural y la Ley de Dios e instauran una suerte de "tiranía" antinatalista
que dará amplias facultades al Estado para intervenir en Las escuelas
y en los hogares.
Aborto ¡hasta en razón de posibles daños en la salud mental
de los hijos mayores!
Uno de Los proyectos más recientes es el del diputado socialista
por la Alianza, Alfredo Bravo, que autoriza La práctica del aborto,
dentro de los tres primeros meses del embarazo, incluso cuando
simplemente hubiera un riesgo para la "salud física o mental"
de La madre o de "cualquiera de sus hijos mayores"!
En ese proyecto se autoriza el aborto cuando la mujer tuviera
"dificultad para obtener el sustento propio y necesario y de los
suyos" o tan sólo sufriera un "estado de angustia originado en
la preñez".
Otra de las causales admitidas es cuando pueda preverse el "nacimiento
de una persona con graves anormalidades físicas o mentales incurables"
(Proyecto, 930-D-OO, Art. 14, incs. a), b) y c).
Causales tan amplias constituyen, evidentemente, un audaz paso
rumbo al aborto libre, meta de los Partidos Socialistas del mundo
entero.
Tanto más esto es de temer se autoriza a las adolescentes entre
16 y 21 anos de edad a practicar el aborto, sin necesidad del
consentimiento de sus "representantes legales" (Ibíd. Art. 16).
Estas disposiciones constituyen un desorden moral grave que "ninguna
circunstancia, ninguna finalidad. ninguna ley del mundo podrá
jamás hacer lícito" por ser contrarias aEstas disposiciones constituyen
un desorden moral grave que "ninguna circunstancia, ninguna finalidad.
ninguna ley del mundo podrá jamás hacer lícito" por ser contrarias
a la ley de Dios" escrita en el corazón cada hombre (Cfr. Juan
Pablo II, "Evangelium Vitae", 62). Por eso, "quien procura
aborto, si éste se produce, incurre excomunión automática",
La cual alcanza a "todos los que cometen este delito conociendo
pena, incluidos también aquellos cómplices sin cuya cooperación
no hubiera producido" (Ibíd. id. .Y Canon 1398).
De ahí que resulte especialmente grave para las conciencias
católicas que este proyecto obligue a los médicos a practicar
el aborto, aún cuando a ello se opongan sus "convicciones
religiosas o éticas", si se tratara de "salvar la vida de la mujer
embarazada o para evitarle graves daños permanentes a su salud
física o mental" (Ibíd. Art. 19).
Esta radical postura en favor de la legalización y liberalización
del aborto por parte de los sectores más activos de la Alianza,
ha quedado en evidencia cuando importantes legisladores de ese
partido propusieron la derogación del "Día del Niño por Nacer"
conmemorado el día 25 de Marzo.( "Página 12",24/3/00).
Tiranía estatal al servicio de una política antifamiliar
y antinatalista
En nombre
de la "libertad" y de la "responsabilidad", el proyecto del
diputado por la Alianza Alfredo Bravo pretende, además, colocar
los sistemas de salud y educación del Estado al servicio de
una política radicalmente antinatalista.
En el mismo sentido se inscriben otras iniciativas legislativas
de "Salud Reproductiva", todas ellas redactadas de acuerdo a
las directrices anticristianas aprobadas en las Conferencias
Internacionales de las Naciones Unidas sobre Desarrollo y Población.
Estas propuestas antinatalistas sólo pueden comprenderse teniendo
en cuenta que la ideología socialista que las inspira es fundamentalmente
incompatible con el concepto tradicional de familla siempre
enseñado por la Santa Iglesia Católica.
Esa incompatibilidad es tan extrema, que diversos diputados
de la Alianza manifestaron públicamente que promoverán una ley
que equipara el "casamiento" entre homosexuales con el matrimonio
legítimamente constituido, en consonancia con análoga medida
adoptada por el Partido Socialista francés.
La diputada
de la Unión Cívica Radical, Laura Musa, justificó esa intención
afirmando que las "uniones homosexuales son un tipo de familla"("Página
12",13-10-1999);
El rol intervencionista del Estado en las Escuelas
El mencionado proyecto del diputado Alfredo Bravo establece que
en los "planes de enseñanza secundaria " en general se impartirá
un adoctrinamiento sistemático sobre " la planificación científica
de la familla".
Propugna, además, la creación de un " Instituto Nacional de Planificación
familiar ", una suerte de " Ministerio de Propaganda " de la anticoncepción,
el cual distribuirá metódicamente "estudios y publicaciones "
" sobre la contra-concepción y la interrupción voluntarla del
embarazo " o aborto.
En el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, la diputada de la Alianza,
Marcela Larrosa, presentó dos proyectos de ley que tienen la misma
inspiración.
En el "Programa de Procreación Responsable" se establece expresa
mente que la población debe ser educada a través de "todos los
medios de difusión" para evitar los "embarazos no deseados" -
a los que califica como una "espada de Damocles" de la relación
sexual-. propicia la difusión de todos los métodos anticonceptivos
incluso los abortivos. y dispone que los médicos recomienden siempre
el uso del "preservativo como único medio de prevención del contagio
del SIDA" (709-D-98. Art. 1°.2°.6° y 8°).
La misma diputada ha introducido en la Legislatura otro proyecto
titulado "Programa Escolar de Educación Sexual". válido para todos
los establecimientos de enseñanza dependientes de la ciudad de
Buenos Aires.
Dicho programa contempla una educación sistemática para neutralizar todas
aquellas actitudes que "refuerzan prejuicios, estereotipias y
discriminaciones" en temas tales como La "masturbación",
Las "etapas transitorias homosexuales" y los "mitos y prejuicios"
respecto al embarazo (3609-0-98, Art. 4 y 5).
En La legislatura de Buenos Aires, otra iniciativa de "Salud
Reproductiva" de la diputada aliancista Clorínda Yelicic, invade
la esfera propia de la familia al disponer que los docentes sean
capacitados "para organizar las actividades de divulgación de
todo lo vinculado con la reproducción humana" y la "actividad
sexual sin temor a un embarazo no deseado (...) fundamentalmente
desde la escuela primaria" (70-0-98, Art. 3° y 5°).
Otro proyecto va aún más lejos al proponer "estrategias de educación
dirigidas a los adolescentes" para impregnarlos del "Programa
Integral de Salud Reproductiva" en los di- versos ciclos de enseñanza
sean "públicos y/o privados", así como también "fuera del sistema
educativo" a través de una "Red de Servicios en Salud Reproductiva"
(Liliana Chiernajowsky y otros. 637-0-98. Art. 4, inc. f ;Art.
10 y Art.13).
En ese sentido, el diputado de La Alianza Lautaro García Batallán
(U.C.R.) propuso en la Legislatura de Buenos Aires que el Gobierno
porteño instale "máquinas expendedoras de preservativos en todos
los baños para alumnos y alumnas de los colegios secundarios de
su dependencia" ( 5600 0-98).
Función "misionera" del Estado también dentro de los hogares
Ahora bien, una vez que los proyectos legislativos omiten toda
mención a la castidad, a la virginidad, a la fidelidad o a la
continencia pre-matrimonial, queda en evidencia que en los
contenidos de los programas de Procreación Responsable, Salud
Reproductiva y Educación Sexual propuestos, se proscriben el 6to
y el 9no Mandamiento de la Ley de Dios, así también como la
Ley Natural y las enseñanzas del Magisterio Tradicional de la
Iglesia en esa materia.
En último análisis, estos proyectos asignan al estado una nueva
función "misionera": la de propagar una ideología antinatalista,
abortista y antifamiliar.
La gravedad de esta intervención estatal es aún mayor si se advierte
que los partidos representados en la Legislatura de la Ciudad
de Buenos Aires aprobaron, en Noviembre de 1998, una ley llamada
de "Protección integral de los derechos de Niños, niñas y Adolescentes",
eliminando en la practica la categoría de "Menores", y consagrando
como derechos absolutos de éstos su "orientación sexual o género"
y "su autonomía de valores, ideas o creencias" (Ley 114 Art.
15 y 20).
Al mismo tiempo, dicha ley establece que "el Estado debe adoptar
medidas" para orientar al "grupo familiar" en materias como "salud
sexual y reproductiva" tendientes a "prevenir el embarazo
no deseado" (Ibid. Art. 23).
En realidad, arrogándose arbitrariamente el poder de intervenir
en la relaciones familiares, los legisladores consagran una suerte
de igualdad de derechos entre padres e hijos. Medida, conviene
destacar, contraria al Orden Natural, toda vez que la familla
es una célula anterior al Estado, autónoma en relación a éste
y cuya estructura nadie tiene el derecho de modificar.
Es necesario tomar en consideración que, en el ámbito de la Ciudad
de Buenos Aires, la misma Constitución aprobada por la asamblea
Constituyente en 1996, que presidía la Sra. Graciela Fernández
Meijide, la que representó el punto de partida de este ataque
demoledor a la familla (Cap. II Art. 21, inc. 4to; Cap. III, art.
24; Cap. IX, Art. 37 y 38).
La "revolución cultural" socialista
Esta gravísima ofensiva contra la familla argentina debe situarse,
para ser comprendida cabalmente, en el contexto de la denominada
"revolución cultural".
En el mundo "globalizado" de hoy, numerosas voces afirman que
no hay mas lugar en la historia para las disputas ideológicas
entre "derechas" e " izquierdas", las cuales, después del derrumbe
de la Cortina de Hierro, habrían perdido su identidad, y su misma
razón de ser.
Sin embargo, la simple observación de la realidad permite concluir,
que en el campo de la izquierda, el socialismo y sus "compañeros
de ruta", lejos de desaparecer, se "maquillaron" y optaron por
un cambio estratégico que favorece la realización de sus designios
ideológicos.
Por ahora han archivado los discursos que despertaban la lucha
de clases y los ataques furibundos contra la propiedad privada
y la libre iniciativa, para insertarse en La globalización del
"nuevo orden mundial".
Este socialismo "post-moderno", mientras tanto, ha concentrado
sus esfuerzos en la demolición moral y jurídica de la familla,
pilar y bastión en el que se arraiga nuestra herencia occidental
y cristiana.
En una sociedad ya muy golpeada por una crisis moral profunda,
este ataque a los valores fundamentales de la familla está produciendo
una profunda transformación de la mentalidad contemporánea,
en el sentido deseado por la ideología socialista y su concepción
filosófica atea, igualitaria y libertaria.
Aprovechándose del mismo Estado, hoy el socialismo promueve una
"revolución cultural" que aniquila principios, valores y concepciones
respecto a la vida, el hombre, la familla, la sociedad, para suplantarlos
por otros principios y concepciones, diametralmente opuestos a
la Ley Natural y al Magisterio Tradicional de la Iglesia Católica.
La Argentina y naturalmente la ciudad de Buenos Aires está en
la mira de esta asombrosa "revolución cultural" y, en particular,
es objeto de una discreta pero insistente campaña en favor de
medidas legislativas -como las aquí mencionadas- que constituyen
un atentado mortal contra la familla.
Un llamado al despertar de las conciencias
El sentido antifamiliar del conjunto de los proyectos mencionados
toma especial significado ante la proximidad de las elecciones
en la ciudad de Buenos Aires.
Por una parte, el candidato de la Alianza, Aníbal Ibarra, asumió
el compromiso, en oportunidad de celebrarse el Día Internacional
de La Mujer, a impulsar e implementar en el plazo de un año
la "Ley de Salud Reproductiva" .
Sin embargo, evita "democráticamente" la cuestión pues la misma
Alianza "acordó posponer su tratamiento hasta después de las elecciones
del 7 de mayo para evitar que el tema se politice en la campaña
electoral y la Iglesia, ferviente opositora a una ley de esas
características, presione para que el proyecto muera" ( "Página
12".9/3/00).
Es lo que explicaría también que la titular del Consejo Nacional
de la Mujer. Carmen Storani haya querido definir su postura frente
al aborto -pese a declarar su oposición al "Día del Niño por Nacer"-
porque considera que "la sociedad todavía no está madura para
discutir" el asunto... ( "Página 12".8/3/00).
Por otra parte, los demás candidatos a la Jefatura de la Ciudad
de Buenos Aires parecen ignorar la gravedad de la situación y
circunscriben su discurso electoral a los aspectos de seguridad,
administrativos o económicos de sus respectivos programas.
La inmensa mayoría de los ciudadanos, mientras tanto, está desinformada,
confundida o inexplicablemente adormecida frente a un peligro
cuya fisonomía global no alcanza a distinguir por entero.
A esta actitud contribuye poderosamente una misteriosa "articulación
del silencio". cuyo efecto es el de ahogar las voces discrepantes,
aislándolas y evitando toda discusión doctrinarla elevada, dentro
del amplio marco de la libertad de expresión que garantiza nuestra
Constitución Nacional.
Frente a este panorama. el CENTRO CULTURAL RECONQUISTA
hace un llamado a todos los argentinos, y en particular a las
instituciones y personalidades -en el campo religioso. político
y cívico-cultural- para que sacudan la extraña apatía que parece
dominarlos y, abandonando toda actitud abstencionista, aúnen esfuerzos
para salvar a la familia argentina.
Pese a lo sombrío del panorama descrito, estamos seguros de que
somos capaces de una reacción invencible, si confiamos en la protección
de Dios y de la Santísima Virgen María quien en Fátima prometió:
"Por fin, mi Inmaculado Corazón triunfará".

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