Lo expuesto en el capítulo anterior nos hace comprender fácilmente
el carácter pacifista, y por tanto antimilitarista, de la Revolución.
1. La ciencia abolirá las guerras,
las Fuerzas Armadas y la policía
En el paraíso técnico de la Revolución, la paz tiene que ser perpetua.
Pues la ciencia demuestra que la guerra es un mal. Y la técnica
consigue evitar todas las causas de las guerras.
De ahí una incompatibilidad fundamental entre la Revolución y
las Fuerzas Armadas, las cuales deberán ser enteramente abolidas.
En la República Universal habrá sólo una policía, mientras los
progresos de la ciencia y de la técnica no acaben de eliminar
el crimen.
2. Incompatibilidad doctrinaria
entre la Revolución y el uniforme
El uniforme, por su simple presencia, afirma implícitamente algunas
verdades, un tanto genéricas, sin duda, pero de índole ciertamente
contra-revoluciónaria:
• La existencia de valores que importan más que la vida
y por los cuales se debe morir; lo que es contrario a la mentalidad
socialista, toda hecha de horror al riesgo y al dolor, de adoración
de la seguridad, y de supremo apego a la vida terrena.
• La existencia de una moral, pues la condición militar
está totalmente fundada sobre ideas de honor, de fuerza puesta
al servicio del bien y dirigida contra el mal, etc.
3. El "temperamento" de la Revolución es contrario
a la vida militar
Por fin, entre la Revolución y el espíritu militar existe una
antipatía "temperamental". La Revolución, mientras no tiene todas
las riendas en la mano, es locuaz, enredadora, declamatoria. Resolver
las cosas directa, drástica y secamente, more militari , desagrada
a lo que podríamos llamar el actual temperamento de la Revolución.
"Actual", recalcamos, para aludir a ésta en la etapa en que se
encuentra entre nosotros. Pues nada más despótico y cruel que
la Revolución cuando es omnipotente: Rusia da de esto un elocuente
ejemplo. Pero aun ahí la divergencia subsiste, puesto que el espíritu
militar es algo bien diferente del espíritu del verdugo.
* * *
Analizada así en sus varios aspectos la utopía revoluciónaria,
damos por concluído el estudio de la Revolución.