Corporaciones
Para comprender la situación de los hombres libres, es necesario
decir una palabra con respecto a las Corporaciones que reunían
en su seno a los patrones ya los trabajadores manuales, instituciones
que surgieron en la Edad Media y que son estrictamente medievales.
Como hemos dicho, esa división era mucho menos definida que hoy
en día. Hay una diferencia notable entre los maestros de oficio
y los industriales o los capitalistas de hoy. Las Corporaciones
reunían a plebeyos libres, con derechos enormes. Ellas mismas
eran las que constituían su propia legislación del trabajo. Más
aún, algunas de ellas tenían jurisdicción sobre el barrio adonde
aquel oficio se ejercía. En un barrio de tejedores, de joyeros,
etc., la Corporación tenía el ejercicio de una especie de policía.
Y había ciudades adonde el gobierno municipal era ejercido , por
las Corporaciones. Era, por lo tanto, un gobierno de plebeyos.
Compárese esta situación con la del Derecho Romano en el tiempo
del Imperio, en la que el Emperador lo era todo; nadie era nada,
y todo el mundo era prácticamente esclavo del Emperador .
Por ejemplo, citamos este caso curioso, que se daba cuando un
Emperador romano concurría al teatro. En los principales palcos
del teatro permanecían miembros de la nobleza. El Emperador de
vez en cuando veía allí una vieja de la nobleza, una matrona,
y le daba la siguiente orden: "Vaya al escenario a bailar porque
es divertido ver una vieja bailar". La pobre señora tenía
que hacerlo, y bailar debajo de las carcajadas de todo el teatro
porque divertía al Emperador. Otras veces, era la lucha en la
arena: Entraba un león y el Emperador enviaba un mensaje a un
individuo cualquiera, apuntándolo con un dedo: "Tome la espada
y vaya a luchar con el león". Tenía que ir, por más noble
o rico que fuese.
Compárese esto con la monarquía medieval, y se advertirá que
proporción entró en juego. Como todas las relaciones tomaron una
proporción humana y perdieron ese carácter inhumano del paganismo.

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